Catar vinos: cuatro errores que a veces cometemos

Catar vinos tiene sus pequeños trucos y pasos a seguir. Los amantes del vino, como los de cualquier producto, quieren saber hasta el último detalle, novedad, conocimiento… que tenga que ver con su pasión: el vino. El sector vitivinícola es amplio y no deja de crecer y, casi al mismo ritmo, lo hace la expectación que genera, el interés entre los que gustan de disfrutar de ese momento en compañía o esa fecha especial con un buen vino tinto, un blanco, un rosado, un espumoso… Sin embargo, también existen ciertas cuestiones muy extendidas, que a veces no son del todo ciertas y que pueden hacer que caigamos en ciertos errores cuando realizamos la cata del vino.

En ese interés por saber más y mejor del vino tiene un papel importante el ‘boom’ del enoturismo, que está creciendo de manera importante en los últimos años y que nos da la oportunidad de conocer y percibir plenamente todo lo que atesora un buen vino. De ahí que cada vez sea más los amantes del vino que se preocupan de ir perfeccionando su experiencia en la cata y el maridaje.

Lo que ocurre es que también, en ocasiones, hay un exceso de información, una indudable influencia de las redes sociales, etc. Todo ello está haciendo que se extiendan ciertos conceptos, juicios previos que, sin ser demasiado precisos, pueden influir tanto en el vino que eliges como en la manera de consumirlo.

Algunos errores que se suelen cometer en torno al vino

1. Siempre es mejor un vino caro.

Sin duda el precio no es lo que marca la calidad de un vino. Además, catar vinos es algo personal y basado en la propia experiencia. Cuanto más vino catemos, más criterio tendrá nuestro paladar para apreciar sabores, percibir matices y decidir nuestras preferencias en materia de vinos.

2. El sabor afrutado es propio del vino dulce.

No es así. Un vino blanco  joven chardonnay está lleno de sabores afrutados -como aromas de piña, manzana, melocotón y plátano- pero a la vez es seco en azúcar. El conocido como vino del terreno tiene una elaboración diferente que sí que aumenta su contenido en azúcar y lo hace francamente dulce.

3. Los vinos espumosos, sólo para celebrar.

Otra equivocación que, afortunadamente, cada vez se comete menos. El Brut Seco y semiseco, el frizzante… son vinos con una estructura y acidez fabulosas para maridar  platos tan diferentes -y frecuentes- como pescado, arroces, pasta, postres, aperitivos, quesos… No los relegues a eventos y celebraciones. Tienen mucho que ofrecerte.

Catar vinos campoameno4. La temperatura da igual.

Pues la temperatura es quizá uno de los factores que más determinan la experiencia de catar un vino y disfrutar por completo de su sabor, olor… esas características organolépticas que hacen a cada vino único. La temperatura afecta de hecho al aroma y al sabor y, por eso, cada tipo de vino y cada variedad de uva se ha de servir a una temperatura distinta:

  • Vino blanco: 7-8ºC
  • Tinto: 16-18ºC
  • Brut seco: 5-7ºC
  • Semiseco: 6-8ºC
  • Frizzante: 5º-6ºC
  • Vino rosado: 15-17ºC

Está claro que catar vino requiere de experiencia, para ir perfeccionando nuestra vivencia sensorial, pero también es una cuestión personal. Cada cual debe decidir qué vinos se adaptan mejor a su forma de vida y a sus gustos. En cualquier caso, disfruta tu momento.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. POLÍTICA DE COOKIES

ACEPTAR
Aviso de cookies