Cuatro consejos para conservar el vino cuando suben las temperaturas

Aunque esta primavera no está siendo demasiado templada, queremos darte cuatro consejos para conservar el vino cuando suben las temperaturas, algo que ya ha empezado a suceder. Es probable que pronto suba el nivel del termómetro de manera permanente -desde el próximo mes- y nos encontremos con un calor veraniego. Las temperaturas altas pueden influir mucho en nuestra experiencia con el vino si no tenemos ciertos hábitos para conservarlo.

Hay que tener en cuenta que los vinos, mientras están en las bodegas, están sometidos a temperaturas controladas y uniformes, sin el impacto de humedad ni luz. Y en nuestras casas es complicado mantener unas condiciones similares, salvo que seamos unos ‘apasionados’ del vino. En este caso, seguramente contamos con vinotecas o espacios habilitados especialmente para la conservación de las botellas.

Cuatro consejos para conservar el vino cuando suben las temperaturas

  1. Si eres un amante de los vinos, consumes regularmente vino en casa y eres de los que suele ofrecer vino en tus reuniones caseras con familia o amigos, no sería mala idea que inviertas en una vinoteca.  Las hay de diferentes tamaños, precios, calidades… para que puedas elegir la que mejor se adapte a tu presupuesto y espacio disponible.
  2. Si te gusta abrir una botella de vino de vez en cuando, sí que es recomendable que te compres un botellero para almacenar unas pocas botellas. Los hay realmente económicos y te permiten mantener en posición horizontal las botellas. Puedes apilar unos pocos estantes reposabotellas en tu despensa y tendrás una pequeña bodega sin necesidad de gastar dinero.  Los reposabotellas de plástico son realmente económicos y, situándolos en un lugar adecuado, te permitirán conservar esos vinos que compras habitualmente de manera adecuada. No tendrás que recurrir a la nevera de casa que, aunque a veces sea preferible cuando aprieta el calor, no es la mejor opción.
  3. El lugar para situar esas botellas es un espacio sin olores, con poca luz u oscuro, a 14 o 15º de temperatura y con una humedad de en torno al 75%. Un lugar parecido a un garaje o habitación en la planta baja de casa. Ya sabes, siempre mejor en horizontal para mantener el vino en contacto con el corcho, que de esta forma no se seca y garantiza que el contenido de la botella está completamente estanco. No obstante, si se trata de vinos espumosos no es necesario guardar en horizontal, porque la burbuja garantiza una buena conservación también en pie.
  4. Cuando el calor apriete mucho, y si no dispones ni de vinoteca ni de un espacio fresco y oscuro como botellero, la mejor opción es que recurras al frigorífico de casa. Por encima de los 22 o 23º de temperatura ambiente, es preferible la nevera a que el calor perjudique la experiencia con el vino que acabas de abrir. Como en el frigorífico están a unos 4º, podemos mantenerlos ahí un tiempo sin problema, siempre y cuando los saquemos con cierta antelación antes de consumirlos.
    • Si se tratan de vinos blancos, los puedes conservar en el frigorífico 10 días tranquilamente. Pero no te olvides de sacarlos 15 minutos antes, para que estén listos para ser disfrutados como merecen.
    • En el caso de los vinos tintos, es más adecuado que los compres el mismo día que vayas a consumirlos o pocos días antes, los conserves en nevera hasta el momento de tomarlos y los saques unos 20 minutos antes de abrir la botella.

Ten en cuenta siempre que la temperatura de consumo del vino es fundamental para percibir todos sus sabores, olores y matices. Así que presta atención a su correcta conservación.