El vino también es para las noches de verano

El vino también es para las noches de verano. Por supuesto que sí. Porque, pese a su contenido en alcohol, los vinos pueden deleitarnos sin subir demasiado la temperatura corporal. Siempre que elijamos vinos frescos, afrutados, florales y con un grado bajo de alcohol, tendremos asegurada una experiencia placentera pese a lo elevado del mercurio de estos días estivales. [Foto superior PX Here Licencia cc0]

La clave de los vinos para las noches -y días- de verano es que sean fáciles de beber y, como ya hemos indicado, que tengan un grado medio o bajo de alcohol. Aunque es cierto que en esta estación del año preferimos los frizzantes, espumosos o blancos, un tinto suave tampoco tiene por qué ser una mala elección. Todo depende de con qué lo acompañes.

El vino blanco, frescor con aromas frutales o tropicales

El vino blanco es un clásico para acompañar los platos más habituales en el estío, como maricos, quesos suaves o pasta. Por eso, va el primero de la lista entre esos vinos para las noches de verano. Se sirve a una temperatura entre 7-8ºC, suficientemente fresquito para descubrir todos sus aromas a frutas de temporada. Pese a tener más grados que los vinos espumosos, muy preferidos en estas fechas, sus 12 grados están muy por debajo de la graduación alcohólica de los tintos reserva o crianza.Blanco Chardonnay Campoameno

El frizzante, el rey de las noches de verano

El vino frizzante lleva varios veranos siendo el rey entre las cartas de vino estival. La moda de vino frizzante es más que comprensible. Son fresquitos, sus finas burbujas enganchan, su sabor dulce enamora y, además, tienen una baja graduación alcohólica que los hacen muy apreciados por todos los paladares, incluso los no muy iniciados en el consumo de vino. Con entre 5 y 6  grados, los vinos Frizz son en boca dulces, con un toque de acidez, chispeantes debido a la presencia de refrescante carbónico. Al ser joven, fresco, dulce, afrutado… prácticamente puede acompañar cualquier aperitivo, arroz, pasta o pescado.

Espumoso. FOTO PxHere Licencia CC0

El espumoso todoterreno

El vino espumoso, elaborado por el tradicional método de Champagnoise, tiene en torno a 11 grados de alcohol, lo cual también lo convierte en perfecto acompañante de cualquier tipo de plato. Es equilibrado y fresco, sobre todo en su versión Brut Nature.  Así que no te lo pienses, y descorcha un espumoso de la Sierra Sur de Jaén, refrescante servido a no más de 6 grados de temperatura.

Tinto Joven Campoameno

Tinto Joven Campoameno.

Entre los tintos, uno joven

Si eres de los que no puedes pasar sin el tinto, te recomendamos que en estas fechas optes por un tinto joven. Apenas supera los 12 grados de alcohol y, gracias a la suavidad y frescura que aportan uvas como la garnacha o la tempranillo, también es ideal para maridar platos y productos de la dieta mediterránea, como quesos suaves, arroces o embutidos.

 

Está claro que el vino también es para los noches de verano ¿no crees?