¿Servir vino blanco? Consejos para disfrutarlo al máximo
El vino blanco es sin duda una de las bebidas más apetecibles en determinadas ocasiones y especialmente en verano. Pero servir vino blanco también requiere sus ‘tips’ y, si nos lo permites, te damos en este post unos consejos. Como ocurre con todos los tipos de vino, la forma de servirlo, dónde hacerlo, la temperatura de servicio o qué maridar con él son cuestiones que hay que tener muy en cuenta para que la experiencia vinícola sea óptima.

El vino blanco está ahora más ‘de moda’ que nunca y es el momento para disfrutarlo y darle el espacio que se merece en nuestra vinoteca o bodega. Nuestro objetivo ha de ser siempre percibir lo mejor posible todo lo que cada copa de vino nos puede transmitir. Nos centraremos en consejos sobre:

  • Cómo y dónde servirlo.
  • A qué temperatura servirlo.
  • Con qué beberlo.

Antes de servir el vino

Mantén el vino blanco en una vinoteca o, si no tienes, mételo en un refrigerador de dos a cuatro horas antes de servirlo. No olvides sacar la botella de 20 a 25 minutos antes de servir el vino blanco. Recuerda que su temperatura ideal está en torno a los 7 u 8 grados, con variaciones según el tipo de vino blanco, pero en cualquier caso nunca debe tomarse más frío o no percibirás todos sus aromas y sabores.

Cómo servir el vino blanco

Abre la botella con cuidado, sosteniéndola en un ángulo de 45 grados, para descorcharla más fácilmente. Si se trata de vinos blancos espumosos, no olvides mantener con una mano el corcho y girar suavemente, mientras coges la parte inferior de la botella con la otra.

Por lo pronto ¡nunca llenes una copa hasta arriba! Lo recomendable a la hora de servir los vinos blancos es completar la copa con algo menos de un tercio de su capacidad. ¿Por qué? Para que la temperatura sea lo más fresca posible y se mantenga en el tiempo. Se trata de ir reponiendo la copa de vino, poco a poco. A medida que se disfrutan sus matices, sin que el aumento de temperatura interfiera en la percepción.

Dónde servir el vino blanco

La copa donde vas a servir el vino blanco también es importante. Siempre ha de ser cristal liso, transparente e incoloro. Los vinos blancos jóvenes se toman en una copa risling, pequeña y con poco abombamiento, aunque las copas de burdeos y las de borgoña, más abiertas, también van bien y te permitirán apreciar el bouquet -es decir, las sensaciones olfativas que traslada el vino-. Si optas por vinos blancos espumosos, elige copas alargadas.

El maridaje con vinos blancos

El vino blanco es más versátil de lo que muchos piensan y, aunque sigue siendo una perfecta opción para maridar mariscos, pescados, arroces o pastas, también puede ir bien con aperitivos de todo tipo -y especialmente con quesos- y hasta con carnes.

Es tal su complejidad y elegancia en aromas que incluso se pueden incluir en cócteles, mezclas de bebidas en las que el vino blanco aporta sus singularidades.

Chardonnay Campoameno con nueva etiqueta,.

Chardonnay Campoameno con nueva etiqueta.

No lo dudes. El vino blanco tiene mucho que dar de sí y en más ocasiones de las que crees. Se trata de aprovechar sus peculiaridades y saber cuándo es la elección más acertada. Te sorprenderá cuántas posibilidades te ofrece una copa de vino blanco.

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