Vino y Otoño: 5 datos curiosos

A las 21.21 horas de hoy comienza el Otoño, una estación especialmente importante para la vid y, sobre todo, para el vino. El equinoccio de otoño está muy relacionado con el tiempo de cosecha, de recoger los frutos de muchos cultivos. Y, aunque en el caso de la vid, la recolección o vendimia comienza a finales de verano, es cierto que el otoño es importante y decisivo tanto para el viñedo como para su producto final: el vino.

Y es que el otoño también cumple su función en el desarrollo de la vid. Y sobre todo, un importante papel para que los viñedos tengan continuidad de una a otra temporada.

Por eso queremos recordar algunas cuestiones del porqué de esta estrecha relación entre vino y otoño. 

¿cómo conecta el otoño y el vino?

En otoño se produce el agostamiento

Es el último paso del ciclo vital de la vid. Y no por ello es menos importante. Una vez los racimos maduran y se vendimia, los pámpanos se lignifican, se endurecen. Es decir, se dotan de una corteza que los cubre y los protege de los rigores del invierno con elementos como el almidón, el glúcido de reserva de la mayoría de los vegetales.

De este modo el agostamiento de Otoño es la prevención que la vid  tiene frente a heladas, temporales y cualquier adversidad que pueda afectar a la calidad de la uva de la próxima temporada. Dicho de otro modo, el agostamiento es la forma que tiene el viñedo de garantizar su perennidad. Porque esa provisión de azúcares que tiene lugar entre finales de verano y principios de otoño ayuda a la vid a afrontar un nuevo ciclo vegetativo en las mejores condiciones. 

Tras el agostamiento, con la caída de  las hojas, comienza el reposo vegetativo. Y, con ello, volvemos a empezar 💪.

OTOÑO ES TIEMPO DE BODEGA, DE VINIFICACIÓN​

Pasado ese momento especial de la vendimia, llega otra etapa maravillosa, en la que toman forma nuestros vinos. Es el trabajo de la bodega, puesto que, una vez  tenemos el mosto, comienza el proceso de vinificación, cuando las levaduras hacen su trabajo para que, en función del tipo de uva y el proceso de crianza, tengamos uno u otro tipo de vinos.

Una vez realizado el prensado y liberado el mosto en las cubas, se inicia el proceso. Primero la fermentación alcohólica, controlando la densidad y la temperatura. La duración de la fermentación y del encubado varía según el tipo de vino que se elabora, el tipo de levaduras y la velocidad de fermentación.

Dentro la fermentación alcohólica también realizamos lo que se denomina el remontado del vino, que consiste en sacar el mosto desde la zona baja del depósito a la superior para lograr que la actividad de la levadura sea óptima.

Después se produce la fermentación maloláctica, esencial en los vinos tintos. Es momento para que las bacterias lácticas presentes en la uva transformen el ácido málico en láctico, lo que ayuda a reducir de la acidez en el vino, a aumentar su untuosidad y aromas.

... y los aromas a otoño

Otros aspecto que confirma esa conexión entre otoño y vino es que muchos de los aromas primarios unidos a éste son de frutos de la estación de la caída de la hoja.

Frutas rojas como las presentes en el tinto crianza Marqués de Campoameno, manzanas, peras… son frutos cuyo aroma se deja notar en muchos de los vinos que se van criando entre otoño e invierno. Sobre todo en los tintos.

«El otoño es la estación más dulce, y las flores que perdemos las ganamos en frutos» (Samuel Butler)

 

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