¿Sabías que sólo se puede vender como ‘sangría’ la producida en España o Portugal? Es una de las muchas curiosidades que hay en torno a la sangría, una bebida ‘muy nuestra’ que, además de ser sumamente apetecible en verano, lleva consigo muchos datos interesantes.
Podemos hablar sobre su origen -aún hoy, incierto, como casi todas las cosas que vienen de muy atrás-. Podemos hablar sobre su evolución en cuanto a ingredientes. Incluso podemos hacerlo sobre su versión con o sin alcohol. La sangría es una bebida a base de vino -tinto, casi siempre- y frutas. Un cóctel (aunque en rigor no lo sea) delicioso y típicamente veraniego que nunca falta en terrazas, fiestas estivales y, cómo no, en casa de muchos de nosotros.
Es por eso que hoy queremos resumir en 4 algunas de las muchas curiosidades que existen en torno a la sangría, de la que por cierto tenemos una riquísima en Campoameno.
sólo se puede vender bajo el nombre de ‘sangría’ la producida en españa o portugal
Como podéis ver en este enlace, existe una bebida que solo se puede vender por su nombre si se produce en España o Portugal: una norma europea obliga al resto a buscar otras fórmulas.
Sí. Hablamos de la sangría. Y eso que en realidad su origen parece estar ligado al imperio británico e incluso a las costumbres galas (concretamente al clericot).
La normativa europea recoge una definición concreta: producto obtenido a partir de vino y aromatizado con extractos o esencias naturales de cítricos.
Establece además que debe contener al menos un 50% de vino, no puede incorporar colorantes y su graduación alcohólica debe estar en los márgenes fijados.
bebida de aprovechamiento de los excedentes de fruta y vino
Parece ser que ese es su origen. Una bebida diríamos ‘de aprovechamiento’, para evitar que los excedentes de fruta y vino se echaran a perder y, de paso, ofrecer una bebida refrescante en los meses de mayor calor, que es cuando las frutas o el vino corrían el riesgo de desperdiciarse. Parece ser que así nació la sangaree, usada por británicos y antillanos en el siglo XIX inspirados en el término español sangre.

aunque es ‘muy de aquí’ ya existían las versiones inglesa y francesa. no se documentÓ en españa hasta 1803.

Según el que fuese Director de la Real Academia de la Lengua Española, Lázaro Carreter, el término sangría no se documentó en España hasta 1803 mientras que ya a finales del siglo XVII los ingleses llaman ‘sangaree’ a una bebida que mezcla vino, azúcar y otros condimentos.
También explicaba Carreter que “sólo muy a finales del setecientos, la ‘sangaree’ inglesa o la ‘sang-gris’ francesa empieza a elaborarse aquí y a denominarse ‘sangría’ por proximidad fonética”.
AUNQUE LO PAREZCA NO ES UN CÓCTEL REALMENTE (AL MENOS PARA EL GREMIO DE LOS BARMAN)
Como decimos, la sangría cuenta con todos los elementos para ser considerada un cóctel. Pero en realidad no lo es en sentido estricto. Por esta razón, la IBA (Asociación Internacional de Bármanes) no la reconoce como tal.
¿Razones?
- La sangría no fue creada por un barman
- Se hace en una jarra y no en un vaso o copa
- Se prepara con antelación y fuera de la vista del cliente
- No tiene una receta concreta
Y, no lo olvidemos: la sangría es sumamente versátil. La preparamos habitualmente con vino tinto, pero hay opciones con vino blanco o vino espumoso, entre otros. En cuanto a las frutas, además de las utilizadas habitualmente (melocotón, plátano, manzana o naranja) podemos añadirle papaya, mango, moras o frambuesas.